Septiembre arranca con una coyuntura triguera presionada por todos los frentes. La campaña 2022/23 comenzaría con desaceleración de los principales indicadores comerciales respecto a la anterior, sumado a una sequía que no cesa y condiciona la calidad.
A la luz de ciertos indicadores de producción y abastecimiento interno, el gobierno nacional autorizó un nuevo cupo de exportaciones de carne vacuna a partir del mes de septiembre.
Las subas de tasas a lo largo del mundo comienzan a impactar sobre la actividad económica global, lo que aspira a limitar la demanda mundial de commodities agrícolas, lo que empuja al trigo y maíz a pérdidas. Compras de oportunidad apuntalan la soja