La confianza de los productores luego de haber tocado un piso en junio, continúa manteniéndose en niveles bajos y estables. El principal temor es que una suba de retenciones o la fijación de cupos a la exportación impacten negativamente en la rentabilidad.
Iniciamos el año con una importante baja en la oferta de animales enviados a faena, especialmente en categorías livianas destinadas a consumo. Este fenómeno responde al mayor vaciamiento que experimentaron los feedlots en los últimos meses del año.
Los precios en la plaza doméstica sintieron la presión de la baja en los mercados internacionales