El 30% de la inversión para las siembras se habría financiado con capital propio y el 70% a partir de terceros: 21% a través de bancos, 6% mediante el MAV y 72% de crédito comercial.
El contexto de seca que imperó durante los primeros meses del año, resulta determinante al momento de analizar los números de faena y producción del primer semestre del año.