La alta demanda externa por commodities locales se hace sentir sobre el mercado doméstico. El panorama internacional presenta oportunidades de parte de los fondos y el estado de los cultivos, aunque el maíz brasilero pronto entrará de lleno a competir.
El retroceso en los precios del trigo a cosecha puso un freno a la comercialización anticipada del cereal en el mercado interno, y las ventas semanales cayeron abruptamente. A diferencia de años anteriores, aún no se registran DJVE de la próxima campaña.
Los precios internacionales de la carne vacuna parecen seguir resistiendo a la presión de oferta que generan tanto Australia como Brasil, un tándem que en conjunto representa el 38% de las exportaciones mundiales.
Por cada lote sembrado con trigo y maíz se sembrarían 1,7 de soja en el nuevo ciclo. Es que en los planes de siembra el maíz podría disminuir su área en 300.000 ha en zona núcleo. Desde el 2016 este índice ha tendido a la baja.
Las débiles exportaciones de trigo estadounidense continuaron pesando sobre el mercado del cereal, que finalizó la jornada a la baja. En contraste, los granos gruesos anotaron ganancias, ante la preocupación por el clima en Estados Unidos y Brasil.