La producción mundial de trigo aún alcanzaría un récord histórico, pero con un volumen mucho menor al esperado en las primeras estimaciones. El consumo no cede, lo cual presiona los stocks y brinda posibilidades de exportación a Argentina y Australia.
Una sólida demanda externa impulsa fuertes subas en el trigo y contagia a la soja y el maíz.
El trigo argentino muestra una interesante inserción en Sudamérica, con especial preponderancia en Brasil. Con proyección de exportaciones al alza ¿qué oportunidades de penetración en nuevos mercados se presentan?