El consumo de carne bovina por persona en Argentina no ha dejado de caer en casi una década. Al mismo tiempo, se ha evidenciado un reemplazo de este tipo de carne por otras proteínas animales en la dieta de los argentinos.
El maíz y la soja ceden ante tomas de ganancias mientras el trigo cae por una inactiva demanda externa.
En la campaña de granos pasada aumentó la cantidad de negocios en diferido. Sólo 36 % se negoció para entrega antes de los 30 días. En los últimos 5 años este valor era del 47 %. Además, cayó el canje de granos y se mantuvieron las operaciones a fijar.