La exportación de girasol hace historia. La competitividad del maíz argentino se agudiza por la presión de oferta y fletes más caros. Los fondos especulativos extreman su posición comprada en futuros agro, impulsando los precios.
Este viernes, el dinamismo comercial fue algo más calmo en el mercado local. En este escenario, tanto el trigo como el maíz sostuvieron sus ofertas en el disponible, mientras que la soja se negoció en niveles similares al jueves.
Carinata, camelina y colza ganan protagonismo como oleaginosas invernales integradas a rotaciones agrícolas, con creciente inserción a mercados de bioenergía y sistemas agrícolas más sustentables.
Creció la participación del componente importado sobre el consumo. El conflicto en Medio Oriente impacta en la cadena de suministros. El 39% de los fertilizantes nitrogenados importados provienen de esa región. Los precios de la urea más altos desde 2022.
Políticas divergentes ampliaron la brecha productiva entre Argentina y Brasil en las últimas décadas. El fin de muchas de estas distorsiones renueva la expectativa de crecimiento para aprovechar el gran potencial del país.
La soja cierra una semana con fuertes pérdidas, US$18/t menos que el viernes pasado cuando había alcanzado máximos desde junio del 2024. Los cereales también cierran a la baja, en una jornada marcada por las tomas de ganancias.
Tal como abordábamos la semana pasada, los precios de la carne vacuna a nivel global continúan mostrando una dinámica claramente diferenciada respecto de las otras dos proteínas animales más consumidas en el mundo: la carne aviar y la porcina.