Economía

Las reservas internacionales brutas alcanzan máximos en casi 7 años en el marco del crecimiento de las exportaciones

Bruno Ferrari – Guido D’Angelo – Emilce Terré - Julio Calzada
En el primer semestre de 2026, tanto la cuenta corriente como la cuenta financiera arrojaron un resultado positivo por tercera vez en 25 años en el Balance Cambiario. Las exportaciones agroindustriales, energéticas y mineras crecen 27%.

 

En lo que va del año 2026, las reservas internacionales brutas del Banco Central continúan mostrando una tendencia positiva y se ubican en torno a USD 49.000 millones. De esta manera, alcanzan los valores más elevados en casi siete años, teniendo que remontarse hacia el año 2019 para encontrar niveles similares.

En términos históricos, se alcanza un máximo histórico de reservas brutas con USD 77.481 millones hacia abril de 2019. No obstante, desde dicho momento se inicia una tendencia descendente, con sucesivas oscilaciones, hasta alcanzar un piso no visto desde el año 2006 con USD 20.000 millones a finales de 2023. Desde entonces, ha ido creciendo y se aproximan nuevamente a los USD 50.000 millones.

Un punto importante para mencionar es que se trata de reservas internacionales brutas y no “netas” del Banco Central. A esto último se puede arribar descontando al total bruto los compromisos a un año vista. Si se analiza la historia reciente, hacia finales de 2023 las reservas internacionales netas habían alcanzado niveles críticos negativos por USD 11.000 millones, situación que actualmente se ha logrado revertir. A finales de julio, se estiman niveles de reservas netas positivas por entre USD 7.000/10.000 millones, lo cual implica una recomposición del activo en dólares por aproximadamente USD 20.000 millones en los últimos dos años y medio.

En lo que va de 2026, el Banco Central acumuló compras netas de divisas en el mercado cambiario por USD 13.100 millones. Este resultado contribuyó a la recomposición de la posición en moneda extranjera de la Argentina y, junto con otros factores, a la reducción del riesgo país. La acumulación de reservas fue posible gracias a un crecimiento de la liquidación de divisas provenientes de las exportaciones y a una cuenta financiera equilibrada. Para comprender los fundamentos de esta dinámica, resulta clave analizar la evolución de la oferta y la demanda de moneda extranjera. A continuación, se presenta un análisis comparativo del balance cambiario del BCRA correspondiente al primer semestre de 2026.


1. En el primer semestre de 2026, tanto la cuenta corriente como financiera arrojaron un resultado positivo por tercera vez en 25 años en el Balance Cambiario

En el primer semestre de 2026, la cuenta corriente cambiaria registró un superávit de USD 2.867 millones, frente a un déficit de USD 2.900 millones en igual período del año pasado. Es decir, se observa una mejora interanual de casi USD 5.800 millones, explicada principalmente por el fuerte resultado de las operaciones vinculadas al comercio de bienes.

Por su parte, la cuenta financiera alcanzó un saldo positivo de USD 786 millones. Si bien el resultado se ubicó muy por debajo de los USD 11.490 millones registrados durante el primer semestre de 2025 cuando el FMI hizo un desembolso por USD 12.396 millones, continúa mostrando un ingreso neto de divisas. En este sentido, la comparación interanual se encuentra influida por dicho flujo financiero que no estuvo presente este año y de igual forma se logró nuevamente un resultado positivo.

Al sumar el resultado de la cuenta corriente, la cuenta capital y la cuenta financiera, las operaciones del mercado cambiario generaron un incremento de las reservas internacionales por USD 3.713 millones durante los primeros seis meses de 2026. A esto se adicionó un ajuste positivo de USD 62 millones por variaciones en los tipos de pase y valuación de los activos, por lo que el aumento contable de las reservas alcanzó los USD 3.775 millones. Se remarca que, si se incluye la variación de reservas del mes de julio, se alcanza un incremento de USD 6.504 millones en lo que va del año, lo cual vislumbra que julio mostró un resultado muy favorable en lo que fue la variación de reservas.

Una característica relevante de este resultado es que, a diferencia de otros períodos en los cuales el incremento de las reservas estuvo explicado principalmente por el ingreso de fondos financieros o de la cuenta corriente, durante 2026 se observa una contribución positiva tanto de la cuenta corriente como de la financiera. Esto es algo que solo se logró ver en el año 2007 y 2022, considerando el primer semestre de cada año desde el año 2003 en adelante.


2. El saldo de la cuenta de bienes fue positiva en casi USD 16.000 millones en el primer semestre de 2026, un récord desde que se tienen registros

El principal factor detrás del superávit de la cuenta corriente es el resultado de la cuenta de bienes. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones netas de bienes alcanzaron los USD 15.996 millones, el valor más alto desde que se tienen registros para este período del año. Dicho total se alcanzó con cobros de exportaciones por USD 47.211 millones y pagos por compras de bienes del exterior por USD 31.215 millones.

Este saldo comercial implica más que duplicar los USD 7.239 millones alcanzados en igual período de 2025 y supera levemente el máximo previo de USD 15.602 millones registrado en 2024. Vale remarcar que el saldo positivo de 2024 se alcanzó con cobros de exportación por USD 31.991 millones y pagos de importaciones por tan solo USD 16.389 millones. Es decir, se alcanzó ese resultado extraordinario debido a que el monto de salida de dólares para pagar compras de bienes del exterior fue muy bajo, en línea con una política que se implementó a finales de 2023 para diferir temporalmente el pago de importaciones con objeto de normalizar las cuentas externas dado el contexto macroeconómico de ese entonces.

Por el lado de la composición sectorial, la agroindustria continúa siendo el principal generador neto de divisas. Durante los primeros seis meses del año, el sector registró un superávit cambiario de USD 19.984 millones, manteniéndose prácticamente estable frente a los USD 19.888 millones del mismo período de 2025.

A lo anterior se suma el fuerte crecimiento de la minería y la energía, cuyas exportaciones netas alcanzaron los USD 9.632 millones, frente a USD 5.514 millones el año pasado. Ello representa una mejora interanual cercana al 75% y consolida a estos sectores como un segundo pilar estructural para la generación de dólares de la economía argentina.

Al mismo tiempo, el resto del sector privado no financiero redujo de manera considerable su déficit por operaciones de bienes. El saldo negativo pasó de USD 18.163 millones en el primer semestre de 2025 a USD 13.621 millones en 2026, lo que implica una contracción de aproximadamente USD 4.500 millones. De esta manera, el sostenimiento de los ingresos de la agroindustria, la expansión de la minería y la energía y un menor déficit del resto de los sectores permitieron alcanzar el resultado récord.

En línea con esta dinámica, las exportaciones “devengadas” de los principales complejos agroindustriales, mineros y energéticos sumaron USD 40.266 millones durante el primer semestre de 2026. Se trata del mayor valor de la serie y representa un incremento de 27% respecto de los USD 31.694 millones registrados en igual período de 2025.

La agroindustria se mantiene como el componente de mayor peso dentro de las ventas externas, aunque el crecimiento reciente de los sectores energético y minero permitió ampliar y diversificar la oferta exportadora. Esto marca una diferencia respecto de períodos anteriores, en los cuales la generación de divisas dependía en una proporción aún mayor del desempeño de la cosecha y de los precios internacionales de los productos agrícolas.

Más allá del resultado positivo de los bienes, la cuenta corriente continúa enfrentando algunos contrapesos. El déficit por servicios se ubicó en USD 4.310 millones, aunque se redujo frente a los USD 5.868 millones del año pasado en un contexto de récord de liquidación de dólares por exportaciones de servicios. Por el contrario, el saldo negativo del ingreso primario aumentó hasta USD 8.884 millones, principalmente por las operaciones relacionadas con intereses, utilidades y dividendos.

No obstante, el superávit comercial cambiario fue lo suficientemente elevado para compensar estos egresos y permitir que la cuenta corriente finalizara el semestre en terreno positivo. En este marco, el boom exportador de la agroindustria, la minería y la energía se presenta como uno de los principales fundamentos detrás de la recuperación de las reservas internacionales, que alcanzan sus valores más altos desde 2019.