A pesar del intento de recomposición en los precios de la hacienda con incrementos del orden del 50% promedio, la escalada inflacionaria que devino en un contexto de consumo debilitado y elevada oferta de hacienda, no tardó en generar nuevos retrasos.
Los costos asociados a la producción habrían ascendido a más de US$ 16,4 mil millones en la campaña, un 23% por encima del ciclo previo, explicado por el aumento en el precio de los insumos.
Aún con el impulso de importaciones temporarias récord y el PIE III de los meses de abril y mayo, el crush de soja se desplomó en el primer bimestre de la 2022/23. En cuanto al maíz, se aceleraron las ventas externas en los últimos 15 días.