El maíz sube apuntalado por mayor demanda, en tanto la soja y el trigo cierran con saldo dispar.
Repuntes en la superficie sembrada elevan la estimación del consumo de gasoil en la producción y la logística de granos en la última campaña. No obstante, las subas de precios impactan aún más en los costos de transporte de las cadenas granarias.
Mientras en Argentina seguimos atados a un conflicto en el tema carnes, el mundo sigue girando y lo hace en torno a una demanda cada vez más firme, en un contexto de resurgimiento de los principales mercados consumidores del hemisferio norte.