Hace casi 12 meses que comenzaba a mostrarse la tremenda demanda de carne de China. En agosto del 2018 se conocieron los primeros brotes de la fiebre porcina que poco tardó en generar una enorme disrupción en el mercado global de carnes y proteínas.
Pérdidas en los tres principales granos negociados. Las operaciones de ventas técnicas y la toma de ganancias explican mayoritariamente la tendencia bajista en los precios.