Diagnóstico y Escenario - NEA

- 10 de Septiembre de 2026

Las precipitaciones no han sido la característica climática más estacada de los últimos siete días sobre la región pampeana. Solo se registraron algunas lluvias débiles, principalmente sobre el sudeste y noreste bonaerense, producto del avance de un sistema frontal desde la Patagonia hacia el centro del país. Todo el protagonismo fue acaparado por un fuerte descenso térmico que provocó heladas intensas, con amplia cobertura sobre gran parte del sur pampeano. Desde el sur de Córdoba y de Santa Fe hasta el extremo sur de Buenos Aires, el frío intenso le puso fin al ambiente casi primaveral que se había instalado desde finales de agosto. Si bien las heladas no se proyectaron mucho mas allá de la zona núcleo, las temperaturas mínimas reflejaron, con un descenso considerable, el avance del flujo de aire frío que logró penetrar hasta el norte del país. El ingreso del sistema frontal se vio acompañado por el establecimiento de un centro de alta presión que potenció las condiciones de estabilidad. Las heladas del fin de semana fueron reemplazadas por una continuidad de días con mañanas frías, pero con temperaturas máximas que lentamente recuperaron valores moderadamente cálidos. Ya superamos la primera década de septiembre, la oferta de agua sigue siendo pobre y no se esperan cambios significativos durante la primera quincena del mes, mucho menos sobre el oeste mediterráneo. Esta semana las reservas de agua experimentaron un nuevo retroceso, haciendo mucho mas marcado el gradiente deficitario del oeste respecto del este. Según los modelos de pronóstico podrían repetirse las condiciones atmosféricas de la semana anterior, es decir, algunas lluvias débiles a moderadas sobre el este de la región pampeana, pero con poca proyección sobre el sur de Santa Fe y sudeste cordobés, mas allá de algunas lloviznas o lluvias tenues seguidas por el ingreso de una nueva masa de aire frío desde el sur de la región pampeana. Al igual que sucedió durante el periodo anterior, las temperaturas experimentarán un brusco descenso, y las heladas otra vez estarán presentes sobre Buenos Aires y La Pampa aunque, en este caso, la presencia de cielos despejados, con mayor incidencia de luz solar, podría favorecer un ambiente invernal pero menos riguroso.