Diagnóstico y Escenario - NEA
El cambio de mes se produjo sin demasiadas alteraciones de la dinámica atmosférica que presentó la etapa final de agosto. La única excepción a ese comportamiento fue el temporal de viento y granizo que afectó localidades del centro de Santa Fe y del centro este Cordobés. El importante contraste térmico, entre temperaturas que alcanzaron valores superiores a las habituales para la época y un repentino ingreso de aire frío, provocó fuertes tormentas de viento y hielo, que no estuvieron acompañadas en su severidad por acumulados de agua demasiado significativos. En la zona los registros semanales se ubicaron en el rango de 2 a 15 milímetros, bastante normales para la época y poco representativos de la magnitud del evento. El resto de la región pampeana prácticamente no recibió precipitaciones salvo el centro norte de Entre Ríos, también afectado por el desplazamiento del mismo sistema frontal, aunque con montos levemente superiores, entre 15 y 20 milímetros. En otro contexto, y afectado por condiciones atmosféricas diferentes, el extremo norte de la mesopotamia continúa recibiendo volúmenes importantes de lluvia, principalmente el norte de Corrientes y Misiones. Esta vez entre 50 y 90 milímetros, algo que se viene reiterando con frecuencia durante los últimos treinta días y que ubica a esa región muy lejos de la realidad que vive la zona núcleo. El trimestre frío, incluso su tramo final, normalmente presenta una configuración diferencial de las lluvias entre el este y el oeste. Este año no es distinto y también está provocando un fuerte contraste entre ambas franjas de la región pampeana, aunque con precipitaciones que se mantienen muy modestas sobre el este y prácticamente nulas sobre el oeste. La diferencia no es solo pluvial, los suelos de ambas regiones presentan condiciones que reflejan esa disparidad. El norte y este de Santa Fe, Entre Ríos, y la mayor parte de Buenos Aires, mantienen reservas entre adecuadas y optimas, pero el escenario cambia bastante a medida que avanzamos hacia el oeste. El sudoeste santafecino, Córdoba, el oeste bonaerense y La Pampa ya dan indicios de escasez de agua en el suelo, por lo menos en la capa superficial. Si bien los cultivos de la fina en el oeste todavía satisfacen sus requerimientos hídricos comienzan un periodo de alta demanda y, muy probablemente, deberán transitar la primera década de septiembre, o más, sin el auxilio de las lluvias. El invierno esta entrando en su etapa final y el NIÑO, ya formalmente instalado por el elevado calentamiento del Pacifico, no ha ejercido ningún tipo de efecto superador de las precipitaciones sobre la región pampeana en general, ni sobre la zona núcleo en particular.