Según proyecciones del gobierno, en 2022 la economía local recuperará todo lo perdido en 2020. No obstante, dicho resultado estará condicionado por diversos desafíos de corto y mediano plazo.
Las perspectivas para el año próximo se “presentan” prometedoras, con una producción encaminada a un récord, las exportaciones creciendo en volumen y los precios sostenidos en valores elevados. Pero, como siempre, el clima tiene la última palabra.
Los aceites vegetales se encaminan a romper récords de producción y exportaciones en el 2022, lo que podría limitar el rally de precios. Los biocombustibles y la movilidad, perspectivas en un contexto de incertidumbre.