Tras la fuerte suba del dólar que se experimentó la semana pasada, más allá de los esfuerzos por contener algunos precios básicos para el sostenimiento de la actividad económica -como el de los combustibles-, el traslado a la inflación será inminente.
En los primeros meses del ciclo 2019/20 la industria de la oleaginosa recupera su volumen habitual de procesamiento, aunque la proporción de camiones ingresados de maíz al Gran Rosario aún le gana terreno a la soja.
Las fábricas aceiteras que se ubican fuera de los centros de consumo y exportación (en el interior del país) aportan grandes beneficios a las economías de las regiones en donde se localizan, pero tienen problemas debido a mayores costos.
La producción del girasol se ha conformado en una economía regional de la cual dependen miles de productores asentados en las regiones agrícolas más marginales del país.