Exportación y clima serán, entonces, dos claves que definirán el rumbo del ciclo ganadero en un escenario macro que no escatima en desafíos.
En la primera mitad de 2020, el saldo comercial mejoró un 44% hasta US$ 8.097 millones y es el más alto desde 2009. Ante la fuerte caída en las exportaciones industriales, la agroindustria representó nada menos que el 73,1% del total exportado.
Las cotizaciones de los futuros locales de maíz y soja de la próxima cosecha presentaron grandes ganancias desde el inicio del segundo semestre. No obstante, se mantiene la mirada fija en el avance del clima para la siembra.