A pesar del intento de recomposición en los precios de la hacienda con incrementos del orden del 50% promedio, la escalada inflacionaria que devino en un contexto de consumo debilitado y elevada oferta de hacienda, no tardó en generar nuevos retrasos.
Los costos asociados a la producción habrían ascendido a más de US$ 16,4 mil millones en la campaña, un 23% por encima del ciclo previo, explicado por el aumento en el precio de los insumos.
Los contratos de trigo y maíz cerraron nuevamente con pérdidas en el mercado de Chicago, mientras que los de soja mostraron saldos dispares. Una mayor oferta de trigo a nivel mundial, y las lluvias pronosticadas en el Medio Oeste siguen sumando presión.