La exportación de harina de trigo representa un gran desafío para Argentina. En el mundo son pocos los principales exportadores que envían el trigo procesado, y lo hacen mayormente bajo régimen de subsidios. El principal escollo es la distancia geográfica.
Dada la baja de precios y el cambio en la composición de los despachos, éstos ganaron relativamente más volumen que valor durante los dos primeros meses de la campaña. En el mercado local el maíz lidera los negocios, fortalecido por su recuperación en CBOT
Menor actividad por trigo en la plaza local diluye el fuerte avance comercial del principio de la campaña. Menor competitividad externa del cereal argentino en comparación con las potencias productoras del hemisferio norte, en cosecha, explican la merma.
La apertura a nuevos mercados nos permite creer en esta premisa, pero sabemos también que necesitamos ser eficientes en un sentido integral para poder concretar esas expectativas.
Los futuros de trigo y maíz cierran con subas en una rueda de compras técnicas. La soja cerró con caídas, por pronósticos de clima cálido en el Medio Oeste que aceleraría el desarrollo de los cultivos.
Repuntó la actividad en la plaza local, pero sin grandes volúmenes negociados. El segmento que volvió a destacar fue el de maíz con descarga próxima.