Por primera vez en seis campañas, los precios futuro a la hora de sembrar resultaron más elevados que en cosecha. En la plaza local la pizarra se mantiene en pesos con una demanda externa que no da tregua.
El incremento en la producción de maíz y los elevados stocks impulsan la logística interna del cereal, y elevan el volumen de toneladas programadas a embarcarse. En el plano internacional, las exportaciones estadounidenses de soja se mantienen débiles.