En un contexto de menor volumen negociado como consecuencia de la sequía, se destaca el crecimiento del canje, un aumento de los negocios a fijar en desmedro de las ventas con precio hecho, y de la contratación en pesos respecto de los negocios en dólares.
La fortaleza del dólar les quitó competitividad a los cultivos estadounidenses y llevó a la soja y al maíz a anotar pérdidas en todos sus contratos. Por su parte, la cobertura de posiciones cortas impulsó la cotización del trigo.