Sin brecha cambiaria y con las menores alícuotas de retenciones anunciadas, la producción agrícola argentina proyectada a 2035 sube de 159,3 a 172,3 millones de toneladas. En diez años, son US$ 28.800 M acumulados adicionales que inyectará el campo.
El maíz sube levemente en un rebote técnico, pero la soja y el trigo retroceden. La oleaginosa es impactada por la expectativa de una gran cosecha en un contexto de incertidumbre sobre la demanda china, mientras el trigo alcanzó nuevos mínimos.
Los abiertos por soja se paran en los $ 365.000/t, mientras que sigue altamente demandado el mercado de trigo.