La firma del RCEP se enmarca en un panorama internacional cambiante, donde surgen oportunidades y amenazas para los mercados de exportación de Argentina.
La plaza local no es ajena a lo que ocurre en los mercados globales, en los que una ajustada hoja de balance apuntala el rally alcista de los precios de los cultivos. Además, luego del paro de diciembre, se retoman a toda marcha los embarques.
Los cortes parrilleros tan demandados por el consumidor argentino prácticamente no se exportan. Esto se convierte en una verdadera ventaja competitiva para las carnes del país.
La última rueda de la semana mantuvo su dinamismo gracias a los cereales.