La soja y el maíz caen ante el inicio de la cosecha en Brasil y una mejora en las condiciones climáticas de nuestro país vecino, mientras que el trigo cede ante la falta competitividad del cereal estadounidense en los mercados globales.
Según proyecciones del gobierno, en 2022 la economía local recuperará todo lo perdido en 2020. No obstante, dicho resultado estará condicionado por diversos desafíos de corto y mediano plazo.