A nivel mundial se espera un fuerte aumento del consumo de aceites y grasas, que se abastecería con altos stocks y más producción de los aceites clave. En cuanto a precios, se espera un escenario con presión bajista hacia el primer semestre de 2023.
La oportunidad para Argentina en los próximos cinco años es recuperar el área productiva de girasol perdida y abastecer el faltante en la producción mundial de aceite.