Dado que la sequía afectó en mayor magnitud a la Región Centro del país que al resto, el Gran Rosario pierde proporcionalmente más carga que los puertos del sur bonaerense y hace prever una fuerte caída en el número de toneladas recibidas.
En 2022 se consolidó la recuperación del sector en la post-pandemia, aunque las perspectivas para 2023 no se presentan claras.