Luego de una importante caída en agosto del 5,5%, la actividad se mantuvo estable durante septiembre mientras que registró una nueva disminución del 2,2% en octubre.
La oferta holgada de trigo a nivel mundial presionó a la baja los contratos del cereal, en tanto el maíz anotó subas por una demanda de exportación mayor a la esperada. Las lluvias previstas en Brasil llevaron a la soja a cotizar en terreno negativo.