Los granos gruesos volvieron a cotizar en terreno positivo, apuntalados por compras de oportunidad y cobertura de posiciones cortas. El trigo, por su parte, cotizó a la baja, presionado por la elevada producción rusa.

Compras de oportunidad impulsaron las cotizaciones de los principales cultivos en Chicago, pero la abundante oferta y la sólida competencia en los mercados mundiales limitó las ganancias.