Resumen del Informe Región Núcleo

- 23 de Abril de 2026

Se estiman 300.000 ha menos de trigo 2026/27 en la región núcleo

La intención de siembra inicial señala una caída interanual del 17%. Las encuestas muestran que se quiere mantener al trigo en las rotaciones, pero también señalan como dificultad el abrupto cambio de la relación urea/trigo, que pasó de 2,6 a 4,1 en un año. Cosecha y lluvias: ¿cambio de escenario para la próxima semana?

 

Semana sin lluvias y con probabilidad de heladas

Se espera un período sin precipitaciones, con el ingreso de aire más frío y seco. Podrían registrarse heladas el lunes 27, principalmente en el sudoeste de la zona GEA.

En tres semanas se produjeron tres eventos consecutivos de ciclo génesis con lluvias y tormentas intensas, recurrentes y sostenidas, que cubrieron desde el Río Colorado hasta Misiones”, dice el consultor Elorriaga.  

 

En trigo se quiere, pero no se puede: en la primera estimación se calcula un 17% de caída de área de intención

Las encuestas de las últimas semanas a agrónomos y productores de la región son contundentes y expresan el deseo y la necesidad de mantener la misma área triguera del año pasado, pero que no será posible. El problema es el cambio de la relación urea/trigo que pasó en un año de 2,6 a 4,1. Aparte, para la decisión de la siembra, contar con suelos cargados de humedad es un factor clave y este año toda la región cuenta con condiciones excelentes. Justo en este 2026 el trigo cumple 10 años desde que pasó de ser un cultivo sin demasiada importancia a tener un rol agronómico y económico protagónico junto a la soja y el maíz.

Desde lo financiero, también se destaca que posibilita un ingreso justo con el inicio de la gruesa en un año dónde se  busca el mayor grado posible de autofinanciación ante márgenes ajustados y una situación que, en general, no perdona fallas en lo productivo.

Pero los números se imponen y si bien se quiere no se puede, ya que en situaciones de alquiler, o sea en el 70% de los casos, el impacto del costo de la urea principalmente pone al rinde de indiferencia en 46 qq/ha.

 

El trigo por zonas, ¿dónde cae más, dónde menos?

En Carlos Pellegrini la intención de reducción sería del 10%. Hacia Aldao aumenta el ajuste a un 20 y 30%, mientras que en Bigand se buscará mantener el área del año pasado. Más hacia el sur, en San Gregorio, plantean una caída del 10%. En Pergamino advierten por un 30% menos. En Marcos Juárez, aún con la gran carga de agua que dejó marzo y abril, el trigo caería un 30%.  Hacia el nor-noroeste bonaerense, envalentonados con muy buenos resultados en soja y maíz, en General Pinto hablan de una la caída de alrededor del 20%. En Rojas resumen: “vemos una caída del 20%, pero creo que va a ser más  importante el recorte. Aparte, el que haga trigo va a bajar mucho la fertilización. Pero es el cuento de la sábana corta, porque aplicando menos de 200 kg de urea después se quiere sacar más de 40 qq de trigo y eso no da. Así que el margen tampoco cerraría de todas formas”.

 

Los fertilizantes golpean duro en los costos y dejan pérdidas de más 100 US$/ha bajo régimen de alquiler

La campaña fina 2026/27 arranca con números apretados respecto al año pasado. Si bien el precio esperado a cosecha se ubica levemente por encima del de abril de 2025 —217 vs 206 US$/t— la suba de los costos, especialmente fertilizantes, golpea la rentabilidad.

Con cálculos actualizados al 20 de abril, un rendimiento objetivo de 40 qq/ha y un precio de cosecha de US$ 217 por tonelada, el margen neto después de impuestos se ubica en apenas US$ 65 por hectárea en campo propio. En campo alquilado la ecuación arroja una pérdida de US$ 128 por hectárea.

 

Para hacer trigo en alquiler, los rindes de indiferencia están cerca de 50 qq/ha

Hoy se necesitan 37 qq/ha en campo propio y 46 qq/ha (considerando impuestos) en campo alquilado. O sea, para empatar el partido y no perder plata, hay que lograr rindes muy, pero muy buenos. Pero superando los 150 kilómetros de flete, los números superan los 50 quintales: en General Pinto calculan 54 qq/ha.

La comparación interanual muestra un deterioro importante: en campo propio la caída ronda los US$ 60 por hectárea, mientras que en campo arrendado supera los US$ 100.

 

El fertilizante pasó a pesar demasiado

Detrás de este deterioro en los márgenes aparece como factor central el encarecimiento de la urea. Hoy cotiza cerca de US$ 890 por tonelada, cuando hace exactamente un año valía US$ 540.

Eso empeoró fuerte la relación insumo-producto. Actualmente se necesitan 4,1 toneladas de trigo para comprar una tonelada de urea, mientras que hace un año alcanzaban 2,6 toneladas. En otras palabras, el productor necesita vender mucho más cereal para acceder al principal insumo del cultivo.

Otro aspecto a considerar es que cuando se considera el trigo se lo considera dentro de la rotación trigo/soja de segunda, el negocio mejora. Tomando una soja de 35 qq/ha, el planteo arroja márgenes de: US$ 466/ha en campo propio  y US$ 16/ha en campo arrendado.

 

Cosecha de soja: atraso histórico y creciente impacto en la calidad

El avance de las labores de cosecha alcanza el 43% del área, marcando el mayor atraso de los últimos 10 años; a esta altura debería haberse recolectado cerca del 80%. Los mayores problemas se concentran en zonas más comprometidas por la sequía de principios de año y los excesos actuales, donde se combinan plantas con retención de hojas, rebrote, alta humedad de granos, imposibilidad de ingreso a los lotes y sectores bajos aún anegados.

En el centro-sur de Santa Fe, como en Cañada de Gómez, se está ingresando con condiciones de piso aún húmedo. Se suma que los granos no logran secar: los niveles de humedad están entre 15 y 17%. En Pergamino se requiere al menos una semana de tiempo seco, con viento y bajas temperaturas, para normalizar el avance. Se ven lotes, a los que parece faltar 15 días para cosechar, pero que en realidad ya se encuentran en condiciones de cosecha, afectados por estrés y retención de hojas. En Acebal, se reportan casos de desgrane y fuerte deterioro en la calidad, con presencia de granos verdes, dañados, manchados por hongos e incluso brotados, llegando en algunos casos a representar hasta el 50% de la muestra. Estas situaciones generan importantes descuentos comerciales, agravados por la necesidad de secado debido a altos niveles de humedad.

 

Las lluvias de abril promedian los 121 mm

Ese promedio tendría que ser casi la mitad, porque los acumulados de las primeras 3 semanas de abril históricamente rondan los 70 milímetros. En esta tercera semana se sumaron entre 30 y 70 mm en el sudeste de la zona núcleo, mientras que en el resto de la región los montos rondaron los 5 a 30 mm. El valor más elevado del periodo fue de 71 mm y se midió en la localidad bonaerense de Gral Pinto.

 

Cosecha y lluvias: ¿cambio de escenario para la próxima semana?

Tres semanas y tres eventos consecutivos de ciclogénesis. Las tormentas intensas, recurrentes y sostenidas cubrieron prácticamente todo el país desde el Río Colorado hasta Misiones. Sin embargo, la última semana del mes propone una tregua y la posibilidad de recuperar tiempo de cosecha. “El cambio de circulación es inminente, y el flujo de aire más frío y seco desde el sudoeste comenzará a ganar protagonismo sobre la recirculación tropical, provocando un significativo cambio de escenario. Muy probablemente el final de abril tendrá características totalmente opuestas a las transitadas, con ausencia de lluvias y un ambiente mucho más frío y seco que proporcionará estabilidad y buen tiempo. Hay probabilidades de que las nuevas condiciones atmosféricas favorezcan la presencia de las primeras heladas del otoño”, explica el consulto Elorriaga.